Climaterio y menopausia.

Características del climaterio y la menopausia.

A continuación te voy a explicar todo lo que necesitas saber respecto al climaterio y menopausia. Dos etapas esenciales en la vida de la mujer.

El Climaterio o Síndrome Climatérico es una etapa fisiológica en la mujer caracterizada por la aparición de una serie de signos y síntomas. Se pueden producir diferentes tipos de cambios derivados del cese de la función ovárica. En otras palabras, consiste en la transición del periodo fértil a la situación de reposo ovárico. Comprende lo que denominamos premenopausia y menopausia y su duración puede ser de 5 a 15 años.

Los efectos del cese de la función ovárica son diferentes para cada mujer y las necesidades terapéutico-preventivas variaran. Por lo tanto, dependerá del tiempo transcurrido, la sensación personal y el entorno.

Durante el climaterio, al último sangrado menstrual, se le denomina médicamente menopausia. En otras palabras, es una etapa de cambio del estado reproductivo al estado no reproductivo.

La menopausia es un estado fisiológico de la mujer que forma parte del proceso natural de envejecimiento. Además, caracterizado por el cese de la secreción hormonal ovárica y dando lugar a cambios que afectan el aparato urogenital, sistema cardiovascular y óseo.

La OMS define la menopausia como el cese permanente de la menstruación, tras un periodo de doce meses consecutivos de amenorrea (o ausencia de menstruación), sin otra causa aparente patológica ni psicológica.

Climaterio y menopausia. Fisiopatología.

Al inicio de la actividad fértil en la mujer, existen unos 300.000 folículos precursores de los óvulos. En condiciones normales, por cada ciclo menstrual, varios folículos serán candidatos a ser fecundados. Sin embargo, tan solo uno de ellos madurará (siendo éste el folículo dominante). El folículo dominante, tiene la capacidad de segregar estrógenos (estradiol) que nos ayudarán a desatar la ovulación, la cual inhibirá la secreción de la hormona folículo estimulante (FSH) para que el resto de folículos se atrofien y desaparezcan.

Desde la maduración hasta la ovulación, el folículo produce grandes cantidades de estrógenos. Una vez liberado el óvulo, queda el cuerpo lúteo, que sigue produciendo estrógenos pero fundamentalmente producirá progesterona. Ésta será la encargada (en caso de fecundación) de nutrir al embrión hasta la formación completa de la placenta.

Perimenopausia.

Es la etapa premenopáusica donde quedan sólo unos millares de folículos. Responden menos a la actividad hormonal liderada por el eje hipotálamo-hipofisiario. Disminuyen los niveles de estradiol, por lo tanto, la producción de progesterona por el cuerpo lúteo se convierte en irregular, dando lugar más adelante al cese.

Al disminuir la capacidad de respuesta del ovario y la secreción de inhibina para suprimir las gonadotrofinas hipofisarias, los niveles de hormona estimulante del folículo (FSH) y de hormona luteinizante (LH) aumentan hasta cifras altas. Finalmente, los óvulos involucionan y se fibrosan disminuyendo su tamaño.

Después de la menopausia, las células del estroma ovárico y las de la corteza suprarrenal producen andostrendiona, un andrógeno débil. La andostrendiona se convierte dentro de los tejidos periféricos (sobre todo en el tejido adiposo) en estrona. Debido a la estrona circulante, las mujeres posmenopáusicas no siempre experimentan deficiencia de estrógenos, particularmente las obesas.

Al llegar a la menopausia, la síntesis de estrógenos en la mujer postmenopáusica dependerá de forma casi exclusiva de su conversión periférica a partir de andrógenos sintetizados en el estroma ovárico, en respuesta a los niveles exagerados de gonadotropinas (elevación de FSH y LH). Esta producción extraglandular de estrógenos aporta básicamente un tipo de estrógeno denominado “estrona” y desafortunadamente no posee la potencia estrogénica suficiente. Por lo tanto, la mayoría de las mujeres presentan entonces una serie de síntomas y signos hormono-dependientes.

En conclusión, la preservación de la salud femenina durante esta etapa es un objetivo fundamental en medicina integrativa. Cada mujer merece un análisis personalizado de su estado de salud y una adaptación de las pautas sanitarias a seguir, que estén encaminadas a la mejoría de signos y síntomas teniendo una visión integral de la persona.

Climaterio y menopausia. Signos y síntomas que se pueden dar.

Cambios en la anatomía genital.

Atrofia ovárica, disminución del tamaño uterino, atrofia de la mucosa vaginal, reabsorción parcial de los labios menores de la vulva y/o pérdida del tono muscular del suelo pélvico.

Cambios físicos.

Aspecto matronal del rostro, cuello y parte superior del tronco, alteración en la distribución del vello (aparición de vello en el mentón y/o labio superior), voz más grave, reducción del tamaño y consistencia de las mamas, sequedad en piel y mucosas y/o redistribución del tejido adiposo.

Cambios funcionales.

Inestabilidad vasomotora que dará lugar al rubor facial y sofocos, disminuye la acción de la parathormona (PTH) dando lugar a la descalcificación y posibles problemas de osteoporosis en un futuro y al aumento del riesgo de sufrir enfermedades cardio-vasculares por la perdida de la acción protectora de los estrógenos (hipertensión, hipercolesterolemia, etc), alteraciones del ciclo menstrual, molestias durante la penetración (dispareunia), mayor riesgo de infección vesico-urinaria, incontinencia urinaria y/o disminución del gasto energético en reposo.

Cambios emocionales.

Depresión, irritabilidad, insomnio, palpitaciones y/o disminución de la lívido.

Climaterio y menopausia. Nutrición y hábitos saludables adecuados.

Adaptación a los cambios metabólicos.

La menopausia conlleva una reducción de la actividad metabólica diaria. Un enlentecimiento del metabolismo puede causar una mayor acumulación de grasa y por lo tanto, un aumento de peso. Es importante adaptar la dieta a las circunstancias de cada persona. Sobre todo, potenciar hábitos saludables que nos permiten mantener el metabolismo activo.

Actividad física.

Sobre todo, se debe prestar especial atención al mantenimiento de la musculatura a través de ejercicios de fuerza. El déficit hormonal derivado del ciclo vital presente, reduce considerablemente el volumen de la masa muscular y con ello, aumenta el riesgo de sufrir lesiones óseas que junto con la desmineralización puede potenciar la aparición de osteoporosis.

También se produce un aumento de la hormona Ghrelina, responsable de la sensación de hambre. Por lo tanto, es posible que tengamos más hambre de lo habitual y sea necesario reajustar las proporciones de la dieta para adaptarnos a este cambio.

Climaterio y menopausia. Recomendaciones dietéticas generales.

Irán encaminadas a potenciar el consumo de los siguientes tipos de alimentos:

Alimentos ricos en calcio:
  • Lácteos: yogur, leche de vaca, cabra u oveja, quesos, etc.
  • Legumbres: alubias blancas, alubias pintas, garbanzos.
  • Cereales integrales: principalmente arroz, pasta y patata
  • Frutos secos y semillas: almendras, nueces de Brasil, avellanas, sésamo, chía.
  • Salsa tahini
  • Vegetales: brócoli, col, coliflor y otras crucíferas.
  • Pescado azul de tamaño pequeño y con espina: sardinas, boquerones, anchoas.
  • Productos vegetales enriquecidos en calcio: tofu cuajado con sales de calcio, cereales del desayuno, bebidas vegetales de soja, avena.
Alimentos ricos en vitamina C:
  • Acompañar los alimentos ricos en calcio con una fuente de vitamina C para aumentar su absorción. Por ejemplo, frutas cítricas como naranja, mandarina, lima, limón o kiwi. El pimiento rojo, pimiento verde, tomate, perejil, vinagre.
Alimentos ricos en vitamina D.

Tomar alimentos grasos como el pescado azul, frutos secos, huevos y leche, bebidas vegetales o cereales enriquecidos.

Además, tomar diariamente entre 10 y 15 minutos sin protección solar, dejando al descubierto cara, cuello, escote, antebrazos y piernas. Evita las horas con mayor radiación solar (12-16h).

Alimentos ricos en vitamina E.

Aceites vegetales, frutos secos (como las nueces, almendras, el maní y las avellanas), semillas y hortalizas de hoja verde.

Alimentos ricos en triptófano.

Esencial para la formación de serotonina y melatonina. Contienen vitaminas del grupo B, esenciales para la regulación del Sistema Nervioso.

Lo podemos encontrar en:

  • Carne de ave de corral como el pollo o el pavo.
  • Pescado.
  • Huevos.
  • Chocolate negro.
  • Frutos secos como almendras, nueces o cacahuetes.
  • Cereales integrales.
  • Lácteos
  • Frutas como el plátano o la piña.
Alimentos ricos en Omega 3.
Pescado azul, oleaginosas (frutos secos y semillas), aguacate.
Además, es conveniente hidratarse en abundancia. Por ejemplo, tomando caldos remineralizantes a base de verduras.

Nutrición en la Menopausia. Nutrición Ortomolecular.

Cuando las mujeres dejan de menstruar de manera definitiva se producen muchos cambios derivados de esta nueva situación hormonal. Por lo tanto, el abordaje en cuanto a la suplementación nutricional irá encaminado a paliar al máximo los signos y síntomas de la paciente para prevenir la aparición de problemas de salud relacionados en un futuro.

Disminución de estrógenos.

Debido a la disminución de los estrógenos, se reduce la función de la glándula paratiroides que es la responsable de la fijación del calcio. Por lo tanto, para compensar posibles déficits es importante poner especial atención al consumo de vitamina A y D. Sobre todo, lácteos, pescado azul, carotenos de frutas y verduras. Por otro lado, es esencial tomar baños de sol diarios por efecto positivo respecto a la activación de la vitamina D.

Mantenimiento del sistema osteo-muscular.

La suplementación con Calcio y Magnesio será esencial para el mantenimiento de un sistema osteo-muscular fuerte y saludable.

Control en el consumo de proteínas.

Durante esta etapa, conviene vigilar los excesos de proteínas en la alimentación porque pueden potenciar la desmineralización ósea. Por esta razón, es conveniente que un especialista tenga el control del cociente CA/P que contienen las proteínas.

Control de alimentos ricos en sodio y potasio.

Deberemos vigilar la proporción de alimentos que tomamos y relación que poseen en torno al cociente sodio (Na)/potasio (K), permitiendo un máximo de rehidratación celular. El efecto diurético dependerá de ello, en especial en mujeres que padezcan edemas, insuficiencia renal, etc.

Control del colesterol evitando alimentos procesados.

Especial atención en los niveles de colesterol (factor de riesgo en enfermedades cardio-vasculares y potenciador de la obesidad). Evitaremos alimentos procesados e incorporaremos a la dieta el consumo de ácidos grasos poliinsaturados. El pescado azul, las semillas, los frutos secos y el aguacate son excelentes opciones a incorporar en nuestra dieta. Un suplemento de omega-6/3 balanceado nos ayudará a mantener los niveles a raya.

Facilitar la absorción de grasas.

La lecitina de soja es especialmente interesante ya que tiene acción emulsionante ante las grasas. Facilita su asimilación y su contenido en colina (neurotransmisor). Nos ayudará a potenciar la memoria y la concentración.

Inestavilidad vasomotora.

Para aspectos como el rubor, los sofocos, la hipertensión, etc…, podemos tratarlo con oligoterapia de Gluconato de zinc (Zn)-cobre (Cu), siendo micronutrientes esenciales que tienen funciones concretas en el mantenimiento del eje hipotálamo-hipofisiario-gonadal.

Alimentos para paliar el déficit estrogénico.

Fortalecer la permeabilidad capilar de nuestros vasos sanguíneos nos ayudará a prevenir problemas futuros derivados del déficit estrogénico. Para ello, los bioflavonoides serán nuestros aliados que, a su vez, actúan en sinergia con la vitamina C, proporcionando su máximo rendimiento.

Alimentos para evitar el insomnio.

Para el insomnio podemos tratarlo con composores de tila + lavanda + espino blanco y valeriana. Una dieta rica en alimentos que contengan triptófano (precursor de la serotonina/melatonina), nos ayudarán a regular los ciclos del sueño. Otros suplementos como el 5-HTP (L-5 hidroxitriptófano) también podría estar indicado en dichos casos.

Alimentos para potenciar tu estado mental y vitalidad.

Es interesante valorar que el Sistema Nervioso (SN) se vea fortalecido con un complejo del grupo B, L-glutamina y zinc, los cuales mejorarán el estado mental, aumentarán la vitalidad y favorecerán el buen funcionamiento del SN.

Complementación con hierro para sangrados abundantes.

Con un sangrado mensual abundante en la etapa de perimenopausia, es fundamental excluir la anemia aguda o crónica. que podría causar deficiencia de hierro. La complementación con hierro es imprescindible en esta situación.

Terapia para el déficit hormonal.

La Terapia de Sustitución Hormonal (TSH), pretende suavizar el impacto que tiene el déficit hormonal sobre el organismo. Además, también jugará un papel importante en alteraciones como la osteoporosis. Existen contraindicaciones médicas a tener en cuenta (tumores hormono- dependientes, enfermedades tromboembólicas o cardio-vasculares, etc). Desde la suplementación natural podremos realizar la TSH con plantas progestágenas y de acción fitoestrogénica. Es necesario seleccionar las plantas de forma personalizada porque se deben valorar diferentes aspectos. Además, se debe tener en cuenta si la mujer todavía menstrúa o no.

Mire

Todas somos conscientes que la salud es importante, aunque a veces no le damos la transcendencia que se merece hasta que padecemos algún percance. Cuídate y mímate, no hay nadie mejor que tu misma para hacerlo. Tu cuerpo y tu mente te lo agradecerán.

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